Oxford Road convoca a 11 socios para definir como se va a medir el podcast

Esta semana se ha hecho pública la existencia de la Alliance for Measurement in Podcasting (AMP), una coalición convocada en secreto en julio de 2025 por Oxford Road —la mayor agencia de publicidad en podcasting del mundo— con el objetivo de desarrollar estándares de medición multiplataforma para el sector.

La noticia ha aparecido en Podnews y merece análisis, porque el problema que pretende resolver está ahí, pero la solución tiene aspectos que no auguran que sea en la dirección correcta.

La culpa es de las plataformas y del vídeo

El podcasting lleva años con una asignatura pendiente: no existe una forma común de medir lo que ocurre en todas las plataformas. Antes de las plataformas y del video solo había una medida: descargas. ¿Qué cuenta ahora como una escucha? ¿Qué es exactamente un podcast cuando la mitad del consumo ya ocurre en vídeo en YouTube? ¿Cómo se atribuye el efecto de un anuncio cuando el oyente pasa de Spotify a una app de RSS antes de comprar?

Según datos citados en el comunicado de AMP —recogidos por The Hollywood Reporter—, la falta de estándares claros podría estar dejando fuera del mercado alrededor de 1.000 millones de dólares en inversión publicitaria. Los anunciantes quieren certeza antes de comprometer presupuesto, y el sector no se la ha sabido dar.

El problema se ha agravado con la irrupción del vídeo. Como señaló Business Insider en 2025, la coexistencia de podcasts de audio y vídeo ha generado confusión incluso en la definición básica de qué es un podcast, con consecuencias directas sobre cómo se compra y se vende publicidad.

Quiénes están en la AMP

AMP agrupa a doce miembros con derecho a voto. Entre los que se han dado a conocer están Oxford Road, Spotify, BetterHelp, DraftKings, United Talent Agency, FlightStory, Libsyn, SiriusXM Media y Podscribe.

Es decir, agencias de publicidad, de talentos de hollywood, una plataforma, anunciantes como un sitio de apuestas, un servicio de alojamiento y un servicio de suscripción de radio por satélite. ¿Y el resto del sector? ¿Y los creadores?.

Primero lo bueno

El sector necesita ponerse de acuerdo. No porque no existan iniciativas previas —el IAB lleva años publicando guías de medición de podcasting—, sino porque ninguna ha logrado una adopción real y generalizada. AMP tiene la ventaja de reunir en la misma mesa a plataformas de distribución, anunciantes, agencias y herramientas de medición independientes. Si se llega a acuerdos, tendrán peso porque los implicados en la cadena de valor estarán comprometidos con ellos.

También valoro que sus tres áreas de trabajo sean concretas: estandarizar las métricas de impresión, desarrollar una metodología de atribución multiplataforma y acordar una definición común de podcast. Son exactamente los tres cuellos de botella que frenan la madurez publicitaria del sector.

Lo que me preocupa

Aquí viene la parte crítica, y no pinta nada bien.

La coalición es privada, cerrada y orientada al mercado anglófono. Doce miembros con derecho a voto. Ninguno es una organización abierta, ninguno representa a los creadores independientes como categoría, y el marco de discusión es el mercado publicitario estadounidense. Si los estándares que salgan de AMP se convierten en referencia global —lo cual es probable dado el peso de sus miembros—, habrán sido diseñados sin que el ecosistema de podcasting independiente, europeo o hispanohablante haya tenido voz.

El riesgo de duplicar en privado lo que ya existe en abierto. Desde hace años, el ecosistema de Podcasting 2.0 trabaja precisamente en esto: métricas, transparencia, interoperabilidad. Herramientas como OP3 —un prefijo de seguimiento de código abierto que permite medir escuchas de forma transparente y sin bloqueos— ya resuelven parte del problema de la atribución. La pregunta es si AMP va a construir sobre estos cimientos abiertos o va a levantar otro modelo propietario que beneficie, sobre todo, a las plataformas que ya controlan el mercado para repartirse ese botin de mil millones de dólares que se les escapan.

Dan Granger, CEO de Oxford Road, lo resume así en su declaración: «El mercado de podcasts opera con CPMs artificiales porque las métricas de exposición cambian entre plataformas.» Tiene razón. Pero la solución a ese problema no debería ser un estándar privado gestionado por la mayor agencia de publicidad del sector. Eso no elimina el conflicto de intereses; lo institucionaliza.

Hay otra forma de hacerlo

Las iniciativas como AMP son necesarias, pero solo son positivas si sus resultados son abiertos. Un estándar cerrado no es un estándar: es una ventaja competitiva disfrazada de bien común.

Lo que el sector necesita es que AMP publique sus especificaciones de forma abierta, que dialogue con el resto del mundo no anglosajón y con las herramientas que ya trabajan en estándares abiertos, y que el proceso incluya a los creadores independientes, no solo a los actores que viven de la publicidad a escala.

Si en julio, cuando presenten su propuesta en el CAO Summit de Oxford Road, el resultado es un documento abierto y técnicamente sólido que cualquier app, hosting o prefijo de medición pueda implementar sin licencias ni barreras, estaremos ante un avance real. Si es un framework propietario que requiere integrarse con los miembros de AMP para funcionar, no solo no habremos avanzado nada, habremos dado un paso atrás.

El podcasting se construyó sobre protocolos abiertos. La medición también debería serlo.

Publicado por José Antonio Gelado

Periodista, locutor y primer podcaster en español con Comunicando desde 2004. Como consultor de podcasting asesoro a podcasters y empresas.

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