El concepto fundamental de oficina parte del lugar físico de trabajo. La palabra Oficina proviene del latín officium. Podríamos definir una oficina como el lugar donde se encuentran todos los útiles necesarios para poder realizar un oficio. Pese a que cada vez las sociedades tienen una mayor fuerza de trabajo mental no podemos restringir la oficina a las profesiones en las que habitualmente pensamos que pasan su jornada laboral delante de un ordenador con una silla y una mesa. La oficina es el lugar de trabajo. Si el trabajador es por ejemplo mecánico de automóviles el lugar de trabajo sería el taller, ya que es allí donde tiene todas las herramientas necesarias para poder arreglar un vehículo. Si las herramientas básicas de ese taller se pueden meter en una furgoneta y el profesional puede arreglar un vehículo en mitad de la carretera estaríamos ya hablando de una oficina móvil. En este ejemplo sería un taller móvil.
Por tanto y de forma genérica, en una oficina móvil todo el material de trabajo tiene que estar accesible desde cualquier lugar y en todo momento. Uno de los requisitos imprescindibles para un trabajador nómada es poder seguir con su trabajo desde el punto en el que lo había dejado en otra ubicación y poder hacerlo en cualquier sitio.
Si hablamos de profesiones en las que es necesario el acceso a datos y las comunicaciones es necesario disponer además de una conexión a Internet de al menos uno de los siguientes dispositivos: smartphone, tablet o un ordenador portátil. En el caso de que no se pueda disponer de conexión a Internet hay que tener prevista la posibilidad de trabajar desconectado y que cuando se recupere la conexión se puedan sincronizar las tareas realizadas. Esto nos lleva al siguiente punto.