He visto a miles de jóvenes protestar por aquellos asuntos que nos preocupan a todos, y hacerlo durante días, de manera pacífica y educada, en el centro de una gran ciudad. He visto a medios de comunicación pedir que se desalojase a esa gente por la fuerza. He visto a políticos de izquierdas y de derechas mostrarse comprensivos con las propuestas de gentes indignadas a las que sólo unos días antes ignoraban y despreciaban.