Los adolescentes que están usando Internet se están comprometiendo más y más con sangre y lágrimas virtuales en los sitios donde pasan el tiempo; hasta el punto en que están dispuestos a pelear con sus competidores. (…) Está es una nueva lealtad de marca, pero no sobre qué tipo de calzado te vas a comprar, sino de **cómo te vas a comunicar con el resto del mundo***.