Suena el teléfono. Se trata de una persona de una agencia de publicidad, que ha visto una foto mía en flickr y ha “tirado del hilo” hasta encontrar mi teléfono. Que les viene muy bien para una pieza que están preparando y que bueno, que no tienen un presupuesto muy elevado, pero que pueden ofrecerme 100 euros… ¿100 euros? ¿Por una foto mía? ¡Coñe, por supuesto!